Seguramente mediante este post no consigamos sorprender a muchos de nuestros lectores pero queremos, una vez más, mostrar de dónde venimos y hacia dónde vamos. Debemos conocer el pasado para entender nuestro presente y así poder intervenir en él, para mejorarlo.

Pues bien, el ser humano desde sus inicios era un ser activo en todas las facetas de su vida, ya fuera para alimentarse, trabajar, o desplazarse; en definitiva, para sobrevivir. Se conoce que nuestros antepasados recorrían largas distancias caminando y, en alguna ocasión, corriendo para conseguir alimento o huir de las amenazas; Sus ingestas eran más bien escasas y sus horas de sueño duraderas.

A día de hoy, de manera general, el ser humano tiende a todo lo contrario: el sedentarismo. Éste adquiere un papel importante en nuestras vidas, de tal forma que permanecemos sentados ya sea para alimentarnos, trabajar, desplazarnos o incluso en el propio gimnasio. Las largas distancias ahora se hacen corriendo, sin apenas habernos entrenado para ello. Las ingestas calóricas son elevadas en comparación con el gasto calórico que tiene la población general y los nutrientes que aportan los alimentos que se consumen son más bien escasos. En cuanto al sueño podemos decir que existen numerosos trastornos, siendo comunes la hiposomnia (sueño insuficiente) o el insomnio (dificultad para conciliar el sueño).

Si bien es cierto que los tiempos en los que vivimos no nos permiten actuar, en muchas ocasiones, de otra manera para sobrevivir, está comprobado que el camino que llevamos hacia el “no movimiento” perjudica gravemente a nuestra salud física y mental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que al menos un 60 por ciento de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios en la salud.

Por ello debemos movernos todo lo que podamos y de manera correcta, para así poder obtener beneficio de ello. Pero esto no significa que todo tipo de ejercicio sea adecuado para toda la población.

  • Una persona que trabaja 10 o 12 horas al día sentado cuyo principal entrenamiento es el crossfit es una persona predispuesta a la lesión.
  • Una persona que se calza unas zapatillas y sale a correr sin tener el core y glúteo fuertes es una persona predispuesta a la lesión.
  • Una persona que no tiene una buena movilidad de cadera y tobillo y realiza sentadillas es una persona predispuesta a la lesión.
  • Una persona que va al gimnasio y siempre realiza los mismos ejercicios durante años “para mantenerse” es una persona predispuesta a la lesión.

“Primero moverse bien, luego moverse frecuentemente” (Gray Cook)

Y en Evolution Madrid contamos con los profesionales que pueden ayudaros a mejorar, adaptándonos al tipo de vida que la sociedad nos demanda, pero sin perder aquellos hábitos de conducta saludable que son parte de nuestra naturaleza. En definitiva se trata de Evolucionar, de conseguir un cambio de conducta y actitud hacia un estado superior de bienestar.

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